Cuarta parte
Capítulo 10
Anais se sorprendió de lo rápido que los
tres se desvistieron. En un segundo ambos la tocaban sobre su vestido y al
siguiente ya sentía sus manos sobre su piel desnuda, además del sol y la suave
brisa del mar.
Ella gimió cuando la apresaron entre los
dos, cuando sintió el calor de sus cuerpos presionarse contra el suyo. Anais
besó a Jeremy con cierta desesperación mientras la boca de Gabriel se
entretenía en cuello y espalda. Él acaricio su trasero y luego sus piernas una
y otra vez. Solo que quería otra cosa, se dio cuenta en ese segundo que hasta
ahora no había tenido a ese hombre en su boca, aún no había podido probarlo
como debería.
Decidida se giró y lo enfrentó.
—Acuéstate —pidió. Él la observó unos
segundos antes de hacerlo.
