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martes, 5 de noviembre de 2013

A un Paso del Amor, Cuarta Parte, Año nuevo vida nueva.



Cuarta Parte
Año nueva Vida nueva

***

 Era temprano por la mañana cuando estaba ingresando al colegio, era el primer día de clases.
—Hola Jet—dijo una voz a mis espaldas y me trague mi mueca.
—Bárbara—salude. La chica estaba a mi lado, mas bronceada que de costumbre e igual de rubia.
—Me entere de algo interesante.
—Ya—le dije.
—Terminaste con esa chica, no—la miré—sabía que no era para ti—levantó su mano para tocarme pero me aleje un paso, congeló la sonrisa en su cara.
Algo bueno en el primer día de clases, Bárbara no me atraía, ni un poco, al observarla me pregunte sinceramente que le había visto, por qué había salido con ella si la mayoría del tiempo que pasamos juntos solo nos besamos o más. Entendía el porqué, claro, pero como estuve tanto tiempo con ella, ahora me era sorprendente. Sonreír y ella arrugo su frente.
—Adiós, Bárbara—ella abrió la boca para hablar pero me aleje rápidamente y solo me gire para verla parada en el mismo lugar donde la había dejado.
El día paso sin problemas, en la primera hora descubrí que tenía una clase con Cindy, la segunda hora fue igual, esta última también. Al parecer las tenía casi todas con ella como compañera.

A un paso del Amor, Despedida.


Tercera Parte
Despedida

***

Conversación entre Cindy y Jet (vía Chat) días después.

***

J.: Que pasa ahora, hemos terminado.
C.: No lo sé, pero por lo menos sabes cómo paso.
J.: No siempre fue mentira, eso querías que supiera.
C.: Si, y como me sentí después de que todo terminara.
J.: No lo escribiste.
C.: Puedo hacerlo ahora. Me sentí mal, como si me hubiera roto algo. Tú escribiste “sentía como si una gran parte de mí se hubiera ido con ella”.
J.: ¿Que tiene que ver eso?
C.: A si me sentí, como si una parte de mí se hubiera ido contigo.
J.: No sé si eso sirva ahora.

A un paso del amor, Tercera Parte, Capitulo 6.



Tercera Parte
La triste verdad
Capitulo 6

***

J.: Lo supiste desde el principio. Debiste decírmelo esa noche.
C.: No estaba pensando mucho, además me avergonzaba.
J.: Ahora todo es más confuso.
C.: Lo sé, ya no sé qué creer.
J.: No puedo decir que fue verdad o mentira en nuestra relación.
C.: Es mi culpa, lo siento.
J.: Terminemos con esto.

***

—Pero que te paso—pregunto mi madre al verme, hice una mueca, quise pasar a su lado pero me agarro de un brazo—otra vez con lo mismo—había lágrimas en sus ojos.
—No, solo es una tontería, estoy bien—mentí.
—¿Con quién peleaste?—preguntó.
—No quiero hablar de eso—ella arrugó su frente.
—Pues vamos a hablar de eso—dijo seria—me canse de que me evites, lo aguante porque creía que era lo mejor, pero ahora no, no con esa mirada.
Estaba demasiado cansado para discutir con ella así que la seguí a la cocina, me senté en una silla y ella preparo café, cuando estaba listo me sirvió una taza y se sentó frente a mí.
—¿Con quién peleaste?—suspire.
—Con Bastian, un amigo de Cindy.
—¿Por qué?
—No lo sé, solo no me agrada—la miré y ella asintió.
—Le gusta Cindy.
—No, no lo sé, no lo creo, son amigos—bebí un poco de café.
—¿Quien vino a dejarte?

A un paso del amor, Tercera Parte, Capitulo 5.



Tercera Parte
La triste verdad
Capitulo 5

***

J.: Sentí mi corazón detenerse dos veces el mismo día.
C.: Nunca pensé que las cosas terminarían así.
J.: Yo tampoco, no es un día que quiera recordar.
C.: Para mí tampoco fue fácil.
J.: Y creí sinceramente que podía lograr que me perdonaras.
C.: No podía.
J.: Lo sé.
C.: Mi turno.

***

Llegue a mi casa más temprano de lo esperado, me detuve en la entrada. No quería ir a mi habitación, necesitaba hablar con alguien, no podía con mi padre, tampoco con algunas de mis amigas. Si lo hacía tendría que explicar que fue lo que hizo Jet, que fue lo que hice yo, y eso me avergonzaba demasiado. Tampoco quería que Liz ni Anita se vieran afectadas por eso, podrían dudar de Tomas y Rodrigo. Sabía dentro de mí que Jet no había mentido, a su amigo en verdad le gustaba la mía, y Rodrigo solo estaba comenzando a salir con Anita, eso se vería con el tiempo.
Me aleje de mi casa y camine hacia el lago, solo podía pensar en una persona en ese momento pero primero quería llegar a ese lugar.
A causa del vestido y que caminaba descalza opte por otro camino que rodeaba un poco el lugar, este iba de subida, sabia donde, cerca de la cascada, al pequeño risco. Al llegar a él me detuve y miré alrededor, estaba oscuro, pero había luna llena y eso permitía ver bastante bien, note un tronco caído y me senté ahí. Dude un segundo antes de llamarlo, pero tenía que hablar, no podía seguir callándome esto.
El teléfono marco tres veces antes de que contestara.

A un paso del amor, Tercera Parte, Capitulo 4.



Tercera Parte
La triste verdad
Capitulo 4


***

J.: Mentiste.
C.: Sí, lo hice, pero sobre que específicamente.
J.: En verdad pensaste que todo iba a acabar así como así, que íbamos a tener…pasar la noche juntos y que luego yo me desentendería de ti, de todo.
C.: Sí, lo hice en ese momento. Solo quería que todo acabara.
J.: En verdad no sabíamos nada del otro, no nos conocíamos, no como creí.
C.: Lo sé.
J.: Ahora es mi turno.

***

Llegue al hotel nervioso, en extremo, sabía lo que iba pasar, lo deseaba mucho pero también le temía. Y si no era lo suficientemente bueno para ella, si no le gustaba. Tenía que hacer que esta noche fuera la mejor para ella, olvidarme de lo que yo deseara y solo concentrarme en Cindy.
La observe por el espejo del elevador, ella solo miraba la nada, perdida en sus pensamientos. Sabia, desde hacía mucho tiempo que algo iba mal, que algo le molestaba. Ella me miro por el espejo y sonrió, eso me relajo, era como si la chica que amara regresara de un viaje. Tome su mano con la mía y acaricie su piel con mi pulgar, ella se apoyó en mí y suspiró.
Llegamos a la habitación, abrí la puerta y la deje entrar, la seguí.
La habitación era sencilla pero con una bonita vista, había una cama grande al medio del lugar, sillas, muebles y un televisor, otra puerta llevaba al baño. La observe caminar por el lugar y pasar sus dedos por unos de los cuadros. Llegue a ella y la abrace por la espalda.
—¿Estas bien?—pregunte, ella asintió.
—Un poco nerviosa—dijo.

A un paso del amor, Tercera Parte, Capitulo 3.




Tercera Parte
La triste verdad
Capitulo 3

***

C.: No veo el punto.
J.: ¿Cuál?
C.: ¿Por qué dices que no te molesto lo que hice?
J.: Porque gracias a eso descubrí que me gustaba de ti.
C.: Entiendo.
J.: Ahora es turno del baile, cierto.
C.: Mi turno.

***

Solo faltaban dos días para el baile y estaba nerviosa. Mi plan estaba resultando, varias veces había logrado llevar a Jet a su límite, pero solo eso, él siempre se detenía y a mí también, cuando era yo la que no lo deseaba. Él quería una cosa de mí y yo solo quería que acabara pronto, que lo tuviera y me dejara en paz de una vez.
Por suerte habíamos hablado de esto, habíamos llegado al acuerdo de tener relaciones en la fiesta de graduación, mi idea, y por un segundo había temido que se diera cuenta de la verdad. Me había mirado raro al proponérselo, observándome por unos largos segundos, yo solo había esperado fingiendo tranquilidad, como si lo que le proponía no tuviera segundas intenciones.
—¿Por qué?—pregunto él de repente.
—¿Qué cosa?
—¿Por qué en la fiesta?—había suspirado.

A un paso del amor, Tercera Parte, Capitulo 2.




Tercera Parte
La triste verdad
Capitulo 2


***

J.: Sabes que dicen de los chismosos.
C.: Que nunca oyen algo bueno de sí mismos.
J.: Cierto, tú siempre estás en un mal lugar en el peor momento.
C.: Mira, yo pienso todo lo contrario.
J.: Bien, pero… yo me equivoque, lo acepto, pero tú también lo hiciste.
C.: Lo sé, siempre me arrepentiré de lo que paso después, de todos las tonterías que hice.
J.: A mí me molesta la intención, no lo que hiciste. Te lo explicare.

***

Cindy no volvió a comportarse extraño, nuestra relación siguió de lo más normal. Ahora lo único que nos mantenía un poco distraídos eran los estudios. Solo quedaban tres semanas de clases, la última era la fiesta de fin de año y después, las vacaciones, eso era lo que más me agradaba, pasar unas vacaciones con ella, y el tener todo el día libre.
Un día pasó algo increíble. Eran las 9 de la noche cuando ella bajo a la cocina por comida, habíamos acabado de estudiar, era viernes, esos días podía irse más tarde así que no me preocupaba mucho la hora.
Cuando regresó traía un plato con dos sándwiches y dos latas de refresco. Se acostó a mi lado en la cama y me entrego uno, comimos allí.
—Quiero que acabe este año, rápido —dijo.
Me acosté de lado para mirarla, acomode el cojín bajo mío.
—¿Que vamos a hacer mañana? —pregunté, se encogió de hombros.
—¿Qué quieres hacer? —me miró.
Me mordí el labio un segundo pensando, esperó.

A un paso del amor, Tercera Parte, Capitulo 1.



Tercera Parte
La triste verdad
Capitulo 1

***

J.: Quedaste muda de la impresión.
C.: Pues sí, no puedo decir otra cosa, es…
J.: La pura verdad, eso fue lo que paso.
C.: No duro mucho tiempo.
J.: No, lamentablemente, lo bueno nunca dura mucho.

***

Me rendí, así de simple, no podía ni quería seguir pensando en la apuesta. Decidí solo seguir con esto porque quería, allá Jet y Gustavo si seguían con su juego, si él lo hacía pues tendría que asumir la responsabilidad, si no, bueno, eso no lo sabía, lo único que podía hacer era asegurarme de los sentimientos de Jet, saber en verdad lo que sentía por mí y luego decirle lo que “yo” sabia y sentía, enfrentarlo y soportar cualquier cosa que pase.
Levante la cabeza cuando escuche el jadeo de mis amigas, estábamos viendo a Jet en una de sus competencia de tenis, hacía frío y no podía dejar de temblar.
Note que él tenía su mano en su vientre y una mueca de dolor.
—Que, que me perdí—le pregunte a Anita, todos me miraron— que—insistí.
—Jet recibió un golpe en su estómago con la pelota, no alcanzo a esquivarla—dijo Tomas, hice una mueca.
—El tipo lo hico a propósito—soltó Liz a su lado antes de estornudar, Tomas sonrió y le paso su brazo por su hombro, ella lo miro y sonrió.
—Dejo de mirar un segundo y pasa esto—me queje, Jet camino a un lado de la cancha y hablo con el árbitro, este asintió.
—2 minutos de descanso—dijo este.

A un Paso del Amor, Segunda Parte, Capitulo 6.




Segunda Parte
Yo tengo control
Capitulo 6

***

J.: Eso me dejo mudo de la impresión.
C.: A mi igual, no lo esperaba.
J.: Tampoco yo sinceramente, aunque fue agradable.
C.: Mejor continúo.
J.: Espera, ahora es mi turno, no eres la única que no puede mantener su boca cerrada.
C.: Adelante, todo tuyo.

***

No habían pasado ni dos minutos luego de llegar a mi casa cuando tome mi teléfono.
—Que—contesto una voz adormecida.
—Estas durmiendo—dije y miré el reloj en mi mesita, eran las 11 de la noche.
—Hay gente que se acuesta temprano—dijo Tomas y se quejó—yo no tengo novia que me mantenga despierto.
—Por ahora—le dije al recordar a Liz, al parecer le estaba comenzando a gustar.
—Quien sabe—dijo—a que se debe tan grata sorpresa.
—No me lo vas a creer—dije rápidamente.
— ¿Qué pasa?
—Es Cindy—dejo de respirar por un segundo.
—Descubrió la verdad—mi estómago se contrajo al oír eso.
—Claro que no—solté.
—Entonces.

A un Paso del Amor, Segunda Parte, Capitulo 5.




Segunda Parte
Yo tengo el control
Capitulo 5


***

C.: Cumpliste tu venganza al decírselo.
J.: De cierta manera sí, pero también estaba molesto.
C.: Continuare.
J.: Y ahora sobre qué vas a escribir.
C.: De ti y mis impulsos.

***

Jet y yo estábamos en la sala de mi casa el día domingo en la tarde cuando lo observe unos segundos, mi padre había tenido que salir por trabajo. Nosotros habíamos terminado de estudiar no hacía mucho y decidimos sentarnos allí. Hacia unas pocas semanas del incidente con Barbie, no había vuelto a dirigirme la palabra pero eso no significaba que guardara silencio, cada vez que pasaba cerca decía algo lo suficientemente alto para oírla, casi siempre eran leves insultos pero otras veces eran comentarios sobre mi relación con él. No era eso lo que me molestaba, sino lo que las demás chicas de su equipo hablaban animadamente.
Jet al sentirse observado levanto la vista.
—¿Qué?—pregunto sonriendo.
—Hablaste con Barbie—él miro hacia otro lado un segundo.
—¿Por qué dices eso?

A un Paso del Amor, Segunda Parte, Capitulo 4.




Segunda Parte
Yo tengo control
Capitulo 4

***

J.: Lo bueno de las discusiones son las reconciliaciones.
C.: Estoy de acuerdo en eso, aunque tú eras el que siempre me hacía enojar.
J.: No siempre, a veces simplemente amanecías de mal humor.
C.: Como sea, mejor continuemos.
J.: Ves, pero continuemos, que sigue ahora.
C.: Barbie.
J.: Claro, no hay mejor tema.

***

Estaba en el baño sola cuando Barbie entro, la miré por el espejo y supe en seguida que era lo que quería.
Sabía que esto iba a pasar en algún momento, más cuando Jet y yo nos encontramos con una de las amigas de Barbie en la cola del cine, tomados de las manos y para que no quedara dudas besándonos. Eso había sido el viernes en la noche, hoy era lunes, nada mal.
Observé que Barbie me miraba directamente, con sus amigas detrás, creando un muro. Me seque las manos en la máquina y me moví a la puerta. Las cuatro chicas se movieron para impedirme el paso, me aleje de ellas.
—Me conto un pajarito que estas saliendo con mi novio—dijo ella, arrugue mi frente.
—Pues tu pajarito está muy mal informado—ella alzo una ceja.
—¿Estas saliendo con Jet Farraguer?—preguntó.
—Sí—le dije—pero no es tu novio.
Ella entrecerró sus ojos y miró a sus amigas, sonrió mostrando todos sus perfectos dientes blancos.
—Sí, lo es—dijo segura.

A un paso del Amor, Segunda Parte, Capitulo 3.



Segunda Parte
Yo tengo el control
Capitulo 3

***


J.: Ahora entiendo lo de don Juan.
C.: Un apodo adecuado.
J.: No tanto.
C.: Ves, todo depende del punto de vista.
J.: Siempre me gustaron los paseos al lago, eran relajantes.
C.: Lo sé, el lago hace que seas más cariñoso.

***

Eran las 4 de la tarde del domingo cuando tocaron a la puerta, las chicas se habían ido a sus casas temprano y ya había terminado mi trabajo en el lugar. Aunque sabía quién era me tense un segundo, mi padre me miró y alzo una ceja.
Suspirando me puse de pie y fue a abrirle la puerta.
—Hola—le dije a Jet—adelante.
Él pasó a mi lado y miró alrededor.
—Ven—lo lleve a la cocina, noté que mi padre se había puesto de pie, se acercó a él y le estrecho la mano.
—Un gusto tenerte aquí Jet—él sonrió suavemente.
—Vamos a la sala, ahí podemos estudiar más cómodos.
—Claro—dijo él, se despidió de mi padre y me siguió.
En la sala me senté en el sofá y él a mi lado, puso una mano en mi cabeza y me inclinó suavemente hacia él para besarnos, miró hacia la cocina cuando se alejó.
—Tu padre es intimidante—me dijo, sonreí.
—Puede ser muy amable cuando quiere—él asintió—mejor estudiemos para que luego vayamos a caminar un rato.

A un Paso del Amor, Segunda Parte, Capitulo 1.





Segunda Parte
Yo tengo el Control
Capitulo 1


***

C.: Tu amigo tiene más sentido común que tú.
J.: Es Tomas, nadie tiene más sentido común que él.
C.: Como se hicieron amigos.
J.: En una pelea, cuando niños.
C.: Eso es extraño.
J.: Para nada. Te dije que no sabía si iba a llegar hasta el final.
C.: Ahora lo veo.
J.: Tú también jugaste.
C.: Si, pensé que podía controlar la situación.

***

Estaba un poco nervioso mientras caminaba con Jet a su casa, sabía que íbamos a estudiar pero también sabía que no sería lo único, estaba un tanto ansiosa y no lograba entender porque, se supone que no debería querer esto, no debería ansiarlo, pero aun así lo hacía.
En la escuela, creía, nadie tenía conocimiento de lo que pasaba entre los dos, excepto mis amigas y los suyos, yo no quería que se convirtiera en el chisme de la semana o más bien no quería ver a Barbie, no le tenía miedo pero siempre era mejor prevenir, deseaba decirle a él que tratáramos de ser discretos en la escuela, no lo había visto mucho a causa de los trabajos así que tampoco es como si hubiéramos tenido tiempo para nosotros.
Él abrió la puerta de su casa y me hizo pasar, al primero que vi fue a su hermano.
—Hola—le dije.
—Hola—respondió él moviendo su mano.
—Cómo has estado, has dibujado más caballos—asintió—que bien—me acerque a él y me agache—sabes que yo tengo tres en mi casa—abrió sus ojos sorprendido—Estrella, Nube veloz y Máximo.
—Caballos—dijo él feliz.
—Algún día le pediremos a tu hermano que te lleve a conocerlo, te gustaría.
—Sí, caballos—dijo él y le hice cosquillas, se rio.
—Ho, Cindy, hola—dijo la madre de Jet apareciendo desde la cocina, me puse de pie—como has estado.
—Bien y usted.
—Bien, Aníbal ya dice unas pocas palabras—miré al niño.
—Muy bien—lo felicite.
—Subamos—dijo Jet detrás de mí y asentí.
Me despedí del niño con la mano y me imito, al llegar al cuarto de Jet suspire y me senté en su cama mientras dejaba mi mochila en el suelo, él me imito y se sentó a mi lado solo que se recostó, lo miré.
Se supone que el estar aquí, en su cuarto con él era muy diferente a las veces pasadas, ahora éramos novios, ya no existía esa barrera entre los dos.
—No creo que pueda estudiar hasta el viernes—dijo él, me senté con una pierna doblada en la cama y lo miré—comenzó el torneo inter escolar de tenis, el entrenador dijo que teníamos que aumentar las horas de entrenamiento.
Suspire, él tomo mi mano y la puso sobre su vientre sin soltarla, comenzó a jugar con mis dedos.
—Y con eso de la salida del sábado tampoco vamos a poder estudiar—él asintió.
—Podríamos hacerlo los domingos—arrugue mi frente.
—Tengo mucho trabajo los domingos en mi casa, lo sabes.
—Y en las tardes—pregunto—yo podría ir a tu casa.
—No es mala idea—dude— solo que tendríamos que estudiar en la sala, mi padre no sería tan receptivo con eso de estudiar en mi habitación.
—Menos si sabe que somos novios—me queje.
—No me lo recuerdes, no se lo he dicho—él alzo una ceja—lo voy a hacer.
—Cuando, debes decírmelo para saber qué hacer si él está presente.
—No, si le diré esta semana, antes del domingo—asentí, tenía que hacerlo, por muy extraña que fuera esta situación.
—O antes del paseo—asentí y él sonrió.
—Mejor estudiemos—comencé a ponerme de pie y él me detuvo.
—Antes ven aquí—lo hice, me acerque a él apoyándome en un codo a su lado. Me sentía aún más extraña al estar con él en su cama, así los dos acostados, me imito y puso una mano en mi cabeza para atraerme a él—he querido hacer esto desde hace un rato.
Me beso, suavemente al principio, solo rozando mis labios, luego con más confianza, moviéndose contra mí. De repente me encontré sobre él, no sé cómo se había recostado poniéndome a  mí sobre su pecho apoyada con mis manos, me aleje un poco para tomar aire pero él continuo depositando besos hasta mi oído y de regreso a mi boca.
—Si continuamos así no vamos a estudiar—murmure, él sonrió.
—Es tu culpa, me debes días de besos—murmuró y volvió a besarme, sonreí contra él, el muy...
—Y eso a cuanto equivale—pregunte.
—A muchas horas de hacer esto—me aleje un poco y me miro.
—Tu mamá sabe que somos novios—él asintió y arrugue mi frente—no dijo nada por estar solos aquí.
—Creo que dijo algo pero no la escuche—voltee mis ojos—no es la primera vez tampoco.
Me puse de pie y se apoyó en los codos.
—Eso era algo que no quería saber—él sonrió, me senté en la silla que siempre ocupaba y tome mi mochila.
—No estés celosa—solté un bufido.
—Para nada—dije, aunque si me había molestado un poco el saber que él había estado con una chica en esa cama haciendo lo mismo, me molesto más el darme cuenta que me afectaba, obviamente había estado con Barbie en el mismo lugar, no iba a ser diferente conmigo.
Él se puso de pie y se sentó a mi lado, me hizo mirarlo y me beso suavemente, seguía sonriendo.
—Por cierto te quería pedir que fuéramos un tanto discretos en la escuela—alzo una ceja.
—Sí, tus amigas no han dicho nada—asentí—ya me parecía raro que nadie hablara sobre esto.
—Hubiera sido el chisme de la semana, no quiero que los demás hablen de mí.
—Vamos a ser novios en secreto—preguntó divertido.
—No, solo vamos a ser discretos, si alguien se entera no importa—arrugó su frente.
—No veo la diferencia, pero está bien—agregó, yo asentí—hablamos de las horas de estudio, que pasa con nosotros—arrugue mi frente al no entender—también necesitamos tiempo para salir y esas cosas.
—Claro—murmure, quería tiempo para nosotros—nos tocaría organizarnos, pero dudo que podamos esta semana—él se quejó.
—Lo sé, en este momento no me agrada el tenis—sonreí.
—Pues a mí si—toque un segundo su vientre con mi dedo—es lo que te mantiene en forma—él se rio un segundo y tomo mi mano.
—Solo por eso me esforzare el doble—se acercó para besarme y solo se lo permití un segundo.
—Estudiemos—le recordé—podemos continuar cuando acabemos.
—Eso es un incentivo, comencemos ya—se apresuró a sacar su cuaderno y lo imite mientras me reía.

Al llegar a mi casa miré a mi padre y dude unos segundos, tenía que decirle que salía con Jet, pero no sabía cómo se lo tomaría, jamás había estado en esta situación y no quería que comenzara a vigilarme por salir con él, pero tampoco era adecuado escondérselo, él se enteraría tarde o temprano y era mejor que lo supiera por mí.
Me senté delante de él y dejo de leer el periódico.
—¿Qué pasa?—preguntó en seguida, suspire y miré la mesa.
—Recuerdas a Jet— él asintió y espero a que continuara—mm.
— ¿Cómo le va en la escuela?—preguntó.
—Bien, han mejorado sus notas, aun así vamos a seguir estudiando juntos.
—Eso es bueno, así no perderá el ritmo—asentí suavemente.
—Pues…tengo que decirte que ahora…—lo miré—somos novios—solté rápidamente, él solo me observó.
—Ya me lo imaginaba—comentó como si nada.
— ¿Qué?
—Sospechaba que algo así pasaba.
— ¿Por qué?
—Por el sábado, la forma en que te miro antes de irse.
—Ha—solté sin saber que más decir—no te molesta.
—¿Por qué habría de molestarme?
—Por eso de que estudiamos juntos—negó—vamos a pasar más tiempo juntos.
—Me lo imagino—dijo—te recuerdo que también fui joven.
—Eso lo sé—dije—tienes muchas fotografías de esa época.
—Con tu madre salíamos casi todos los días—comento él y miro por la ventana.
Siempre me preguntaba por qué no volvía a salir con alguien, a veces pensaba que estaba muy solo.
—No creo que eso sea posible con nosotros, Jet está en el equipo de tenis y comenzaron las competencias, no nos veremos hasta el viernes que vamos a estudiar.
—Ya veo—dijo él.
—Vamos a volver otra vez al lago, todos, solo que será en la noche—él me miró fijamente,  doblo su periódico y lo dejo a un lado, luego se apoyó en la mesa mirándome.
—En la noche.
—Sí, sé que no debo ir al lago de noche, pero no estaré sola, las chicas van a quedarse aquí después y los chicos se irán a sus casas, Tomas, uno de ellos tiene un auto, él se hará cargo de eso.
Él me estudio unos segundos.
—Incluso ira Bastian y creo que su nueva novia también—el asintió suavemente, luego se quedó callado como si pensara en esto— ¿qué pasa?— me miró y sonrió.
—Solo trato de pensar que dentro de poco serás mayor de edad, toda una mujer, debo…tener paciencia con estas cosas.
—Papá—dije, él negó y volvió a tomar su periódico —también quería decirte que Jet vendrá el domingo a estudiar—él alzo una ceja.
—A estudiar—repitió y entrecerró los ojos, asentí—no en tu cuarto, mi límite es ese.
—Lo imaginaba—me puse de pie.
—Si da la casualidad de que el viene un día que yo no esté—lo miré—no quiero encontrarlos en tu habitación.
—Si papá.
—Sé que en algún momento lo estarán, solo trata de que yo no los vea.
—Pasaste mucho tiempo en el cuarto de mamá cuando eran jóvenes.
—Soy joven—dijo él—y si, más de lo que sus padres sabían, por eso lo digo. Su padre también nos lo tenía prohibido.
—Aun así lo hacían—él asintió—mensaje captado.
—No creo necesario volver a tener contigo la conversación sobre sexo—me estremecí.
—No, gracias, con una vez es suficiente, además en la escuela cada cierto tiempo hay charlas.
—Esas cosas no sirven para nada—lo oí murmurar, me miro—bien, entonces es un trato, si te veo con Jet en tu habitación tendré esa conversación de nuevo contigo y él presente—asentí en seguida, mi padre nunca bromeaba, ya me lo imaginaba parado delante de los dos hablando sobre sexo y responsabilidad, volví a estremecerme y no solo por sus palabras, sino porque era lo que Jet busca de mí.
—Voy a cocinar algo—él asintió y lo miré por un segundo, me acerque a él y deposite un beso en su majilla, sonrió.

***

Eran cerca de las 11 de la noche cuando mi celular sonó, sabia de quien era el número, Cindy, sonreí ante ese hecho, nunca me había llamado.
—Hola—dije—y esto a que se debe.
—No es muy tarde—preguntó.
—Para nada, ni siquiera he pensado en acostarme— me tire a la cama y miré el techo — y que haces.
—Nada, solo aquí recostada en mi cama y pensé en llamarte—sonreí a un más.
—A sí que pensando en mi—ella se rio suavemente.
—Si—confirmó—pero te llame para decirte que le dije a mi padre sobre nosotros.
—Y que dijo.
—Que se lo imaginaba—arrugue mi frente— y me advirtió que no nos quería en mi habitación—me reí—claro aunque supiera que no le haríamos caso.
— ¿No lo haremos?—pregunte, apoye mi cabeza en mi brazo.
—Quizás, él solo no nos quiere ver aquí, dijo que ese era su límite.
—Tu habitación, divertido—comente.
—Debe estar pensando en su juventud con mi madre, pasaba mucho tiempo con ella en su habitación.
—Nunca me has contado que le paso a ella, tu madre—silencio fue la repuesta— ¿estás bien?—pregunte preocupado.
—Sí, solo…ella murió cuando era una niña.
La escuche suspirar suavemente.
—Lo siento.
—Está bien, fue hace mucho, fue en un paseo a la playa, tenía 5, me caí de un bote y ella salto para ayudarme, murió ese día.
—Vaya,  es horrible, por eso te pone nerviosa el agua—me sentí mal por ella.
—Sí, es el motivo—suspiro—mi padre y Bastian han intentado que pierda el miedo, por lo menos ahora me meto al agua, antes ni siquiera me acercaba.
No me gusto hablar de su amigo, no entendía porque, solo no me gusto.
—Cambiemos de tema.
—Claro, de que quieres hablar.
—No lo sé, solo puedo pensar en besarte—y era verdad, me agradaba besarla, ella era tan suave y cálida. Se rio suavemente.
—Ahora, ese es un mejor tema—sonreí—lástima que estemos tan lejos.
—Mm, eso significa lo que creo.
— ¿Qué?—podía verla sonreír.
—Que te gusta besarme.
—Voy a mantener eso en secreto—me queje suavemente y soltó una carcajada.
—Pues a mí me gusta.
—En serio—dijo—aunque mi experiencia sea limitada.
—Aprendes rápido—le dije—aunque hay cosas que te tomaran un tiempo dominar.
—Pero tú estarás ahí para enseñarme.
—Con mucho gusto—suspiro.
—Es mejor que cuelgue.
—Tan pronto—cerré los ojos—háblame de tu día.
—Espera…—escuche movimiento de ropa y preste atención—quieres que te relate mi día de trabajo en la granja.
—Te quitaste ropa—pregunte interesado, más de lo que debía. La escuche reírse suavemente.
—Adiós Jet.
—No espera…
—Nos vemos mañana—colgó, suspire y deje mi teléfono a un lado.
Debía pensar antes de abrir la boca.

Recordé una vez que había tenido una conversación parecida con Barbará por teléfono, de eso hacía mucho tiempo, solo había tenido que preguntar qué estaba haciendo para que luego de 10 minutos casi hubiéramos tenido sexo telefónico, que diferentes eran las personas. Sonreí y me acosté, en verdad me iba a divertir mucho con esta chica.