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viernes, 15 de agosto de 2014

La fantasía de Leslie. Cuarta parte, Capitulo 9.


Cuarta parte
Capitulo 9
Leslie estaba cansada.
Cansada de siempre dudar, de preguntarse si los demás la querían en verdad, de por qué estaban a su lado. Incluso había dudado en un principio con Bárbara, Jenna y Anais, y solo con el paso del tiempo logró ver que ellas en verdad la consideraban y trataban como su verdadera amiga.
Ahora, solo deseaba dejar de dudar de Alex y Yerie, estaba decidida a dejar de hacerlo. Por eso tenía que hablar con ellos otra vez, averiguar que sentían por ella, sin importarle la respuesta que podían darle, bueno o mala. Solo así estaría por fin en paz.
Y por todo esto, había maquinado un simple plan, una parte de ella creía que no era buena idea, ya habían hablado de eso, lo habían aclarado, pero solo así ella creía que ellos le confesarían realmente lo que sentían por ella.
Luego de cumplir 24 horas en esa habitación tenía un plan, uno un poco malvado, pero uno al fin.
Cuando la puerta se abrió suspiró al ver a Yerie y Alex ingresar, ambos la miraron enseguida y llegaron a su lado para abrazarla. Volvió a suspirar cuando se sintió rodeaba, cubierta, otra vez por ese capullo.

viernes, 1 de agosto de 2014

La fantasía de Leslie. Segunda parte, capitulo 9-


Segunda parte
Capitulo 9
Alex se alejó de ella solo un poco, lo suficiente para que ambos se vistieran.
Leslie observó a Alex al acabar, esperó.
—Debes preguntarte como sé de esa cicatriz —ella asintió apenas, solo se mantuvo allí, él suspiró y cerró los ojos unos segundos, luego dio un paso hacia atrás—. Me sorprendí mucho al verte ese primer día —él negó con su cabeza —cuantas probabilidades hay de volver a ver a una mujer, más a ti, casi 0.
—¿Nos conocíamos de antes? —Leslie estaba confundida — de dónde.
—Soy médico Leslie y estuve en la tierra por casi 10 meses, trabajé en un hospital, atendiendo en urgencias —él la miró a los ojos—, te lo contaré de esta forma. La primera semana que llevaba trabajando allí una enfermera me llevó a una habitación privada para que atendiera a una mujer —Leslie se tensó enseguida —esta mujer esta inocente y parecía que había salido de una pelea.

miércoles, 16 de abril de 2014

La pasión de Anais. Cuarta parte, Capítulo 9.



Cuarta parte
Capítulo 9

Anais se quejó y abrió los ojos lentamente. Observó alrededor y descubrió que estaba en su habitación. Suspiró y se sentó en la cama mientras llevaba una mano a su cabeza, que ya no le dolía. Arrugó su frente al descubrir que tenía una venda sobre ella.
Volvió a quejarse pero esta vez por no comprender que pasaba y se tensó. Al ver un movimiento a su lado recién se dio cuenta de que Gabriel estaba sentado sobre una silla.
—Anais —dijo él al verla despierta, se acercó enseguida—. Recuéstate, no deberías levantarte.
Ella obedeció  y lo miró fijamente. En ese segundo la puerta fue abierta, Jeremy ingresó cargando una bandeja.
Le sonrió.
—Imaginaba que estarías por despertar —apuntó el desayuno —te traje algo de comer.
—Gracias —murmuró —pero, ¿qué paso?
Ella se sentó y se apoyó contra el respaldo, Jeremy se subió a la cama para sentarse a su lado y Gabriel acercó la silla.
—Te desmayaste —dijo Jeremy —te trajimos a la casa enseguida y un médico vino a revisarte, dijo que el golpe en tu cabeza lo provocó.

martes, 10 de diciembre de 2013

El placer de Jenna, Cuarta parte, Capitulo 9.


Capitulo 9

Tres semanas después Sebastián ya estaba en su casa. Jenna lo observó divertida al ver que seguía manteniendo el ceño fruncido. Se había puesto así luego de enterarse de que tenía un mes libre.
Cuando se acomodó en la cama se sentó a su lado y sonrió. Él la observó sin cambiar de semblante.
—Que me mires así no causara que regreses antes a tu trabajo —él volteó sus ojos y negó.
—No puedo creer que me dieran un mes, que se supone que voy a hacer.
—Que más puedes hacer un mes completo en esta casa con Jenna a tu lado —dijo Hugo, estaba a los pies de la cama con los brazos cruzados.
Fabián ingresó en ese momento a la habitación.
—Yo sé lo que podría hacer —dijo este.
Jenna se rio entre dientes.
—Yo también —Sebastián siguió con el ceño fruncido.
—¿Y qué es eso? —Jenna observó a los gemelos que voltearon sus ojos—¿qué? —gruñó Sebastián.