Segundo proyecto del año del blog Adictos a la Escritura. En esta ocasión, el tema para el relato, es usar tres elementos fuera de lugar. Yo he elegido el tema Un asalto a mano armada. Elementos fuera de lugar: Un payaso, un globo y un cachorro.
El relato fue corregido por Diana F. Rivera. Gracias Diana.
La primera vez que lo vi.
La primera vez que lo vi, fue un día como cualquiera en mi vida. Ese día había despertado teniendo según yo, una genial idea; pero como siempre, no fue así.
No lo podía creer, no era posible, no sabía cómo o por qué. Bueno, si lo sabía. Era mi suerte actuando. Había sido demasiado bueno que en todo el día no me hubiera pasado nada interesante, así que el universo ahora me estaba cobrando con ganas.
—Quiero todo el dinero—me gritó el chico mientras me apuntaba con su pistola.
No podía dejar de observar el arma y la mano que la sostenía temblorosamente.
—El dinero—gritó haciéndome saltar.
—No tengo nada—jadee. Hice una mueca cuando mi voz sonó gangosa. La estúpida nariz roja me apretaba y no me dejaba respirar correctamente.
Claro, al comienzo del día pensé que el mejor disfraz para la fiesta era el de payaso y, aun más, que esto mejoraría si también tenía una voz rara, solo que el único resultado que había obtenido, era una voz que sonaba media resfriada.
El chico se acercó un paso hacia mí y retrocedí. Choque enseguida con la pared, más bien mi pantalón ancho y llamativo choco con ella.
Guauguaguau, escuchando ambos y observamos al cachorro pequeño y blanco a menos de un metro de nosotros. El animal se arrojó contra la zapatilla del asaltante como si supiera lo que intentaba hacer. En ese segundo desee fervientemente que en vez de un cachorro de pocos meses, fuera uno de esos enormes animales, que más que perros parecían caballos.
Otra vez me dije que todo esto era producto del universo y su deseo de molestarme.
El pequeño animal siguió peleando desesperadamente contra el chico. Este intento quitárselo de un empujón pero al ver que simplemente sus pequeños dientes se habían soldado a sus cordones optó por agacharse para quitárselo.
